Centro Médico Pueyrredón es el caso donde más superficie cubre una sola plataforma: desde la gestión interna hasta lo que ve un afiliado en su teléfono, pasando por lo que necesita un prestador para trabajar.
Corre sobre Acubens Salud, nuestro producto para organizaciones de salud.
El punto de partida
Una institución de salud atiende tres públicos a la vez y cada uno pregunta cosas distintas. El afiliado quiere saber si tiene cobertura, dónde atenderse y si su credencial está vigente. El prestador necesita validar al paciente antes de atenderlo. Y adentro, alguien tiene que resolver las autorizaciones.
Cuando todo eso se resuelve por teléfono y por mostrador, el costo no es sólo de atención: es que la información correcta depende de quién la conteste.
Qué se construyó
Portal de afiliados. Un solo lugar para consultar cobertura, estado de cuenta y la documentación de la institución, sin llamar.
Aplicación móvil. Lo mismo en el teléfono, que es donde el afiliado realmente consulta: en la sala de espera, antes de un turno, cuando le piden la credencial.
Credencial digital. Reemplaza al plástico y deja de depender de que el afiliado la lleve encima. Siempre vigente, porque se consulta contra el sistema y no contra una fecha impresa.
Cartilla de prestadores. Búsqueda por especialidad, zona y disponibilidad, construida sobre el repositorio documental de la institución, de modo que actualizar la cartilla sea actualizar el contenido y no republicar un PDF.
Validación online de afiliación y cobertura. El prestador confirma en el momento si el paciente está al día, antes de atenderlo.
Gestión de autorizaciones. Las solicitudes circulan con estado visible para todas las partes, en lugar de en una bandeja de correo.
Atención automatizada. Un asistente que resuelve las consultas de alto volumen —las mismas cinco preguntas que ocupaban la línea telefónica— sobre la información real de la institución, y deriva lo que requiere criterio.
Por qué funciona
Nada de esto reemplaza al sistema de gestión que la institución ya tenía. Se apoya sobre él: la validación de afiliación y cobertura consulta lo que ya está cargado, y la cartilla se arma con el contenido que ya se mantiene. Esa es la diferencia entre un proyecto que entra en producción y uno que queda en una migración eterna.
El trabajo sigue en curso: la plataforma se amplía a medida que aparecen procesos que todavía dependen de que alguien se acuerde.
